18
Nov
11

Un ático en Westcliff

Título: Un ático en Westcliff

Autor: Javier Casis

Pie de imprenta: Logroño: El Tragaluz, 2010

“Siempre he pretendido ser una persona minuciosa en las descripciones y máxime si dispongo de la información necesaria para cimentarlas” dice Javier Uclés, uno de los personajes que, como en una carrera de relevos, narra Un ático en Westcliff, reveladora frase que, a mi juicio, explica y define las intenciones literarias de Javier Casis en esta extraordinaria novela sobre el amor a la literatura.

Javier Casis (1941), escritor logroñés al alcance solo de esa inmensa y privilegiada minoría que mira un poco más allá de la mesa de novedades de las librerías, ha desarrollado desde 1997 una literatura sólida y propia, literatura sobre el amor a la narración, ya que sus libros están (felizmente) contaminados de devoción a la ficción, tanto la impresa en tinta y papel como a la escrita en celuloide, que tanto valen, a su entender, la una como la otra.

Un ático en Westcliff corona la trilogía iniciada en 2003 con El cazador encantado y continuada en 2007 con Cartas muertas, la cual conforma tres novelas meditabundas y sabias, reflexiones sobre el hecho y misterio de la creación literaria, sobre la fascinación con que la letra impresa ha contaminado a aquellos saludables enfermizos que han cedido (y concedido) sus ocios y negocios, su voluntad y decisión, para habitar entre cuentos, narraciones y ficciones.

En esta obra Casis acepta, de entrada, por principio y sin ambages, el certero tópico que reza que Mil palabras valen más que una imagen. Con una prosa cuidada, esmerada y precisa, voluntariamente digresiva y discursiva el autor ofrece –mediante varias voces narrativas– una mirada intelectual y analítica que intenta (y consigue) atrapar –en toda su complejidad y minucia– ese ensimismamiento feliz que aqueja implacable a los letraheridos personajes de la novela que recorren, fascinados, la atemporal población de Westcliff donde se reúnen –eternas– vidas y narraciones, pasadas y presentes.

Así, la búsqueda de un amigo desaparecido en pos de un puñado de cuentos inéditos de los mejores escritores del siglo XIX proporciona a Casis la necesaria armazón para enhebrar argumentos paralelos, cavilaciones cervantinas, transgresiones temporales y tramas secundarias que, como cajas chinas o cajones de sastre, dan paso unas a otras para disfrute y privilegio de lectores que (re)encontrarán ecos y resonancias de otros libros: desde “El misterio de la biblioteca vacía”, un relato inédito de Sherlock Holmes (un regalo que Javier se ha autoconcedido), a las fantasmales casas de muñecas o los inquietantes cuadros que construyó el magnífico M. R. James; desde la férrea la nobleza de Conan Doyle y A. W. Mason a la inevitable pesadumbre de Bram Stoker, desde la deslumbrante brillantez de Henry James (de quien Casis es confeso devoto) al desprecio del ruin y mezquino mundo editorial donde solo se busca “continuar vivo en el feroz mercado”…

Es Un ático en Westcliff un libro elegíaco y onírico, acribillado de, ya se ha dicho, amor a la literatura, especialmente a la de la época victoriana, de amor a un tiempo, a un período que Fernando García, el editor del libro, define en la contraportada como “la mejor época de la novela de aventuras … la mejor época de la novela” y, después de leer Un ático en Westcliff, mucho me temo que es difícil no estar de acuerdo con él. Afortunadamente.

Luis de Luis Otero

Anuncios

11 Responses to “Un ático en Westcliff”


  1. 1 belakarloff
    6 agosto 2010 en 7:12

    Luis, ¿hay que leer las otras dos novelas que citas para seguir esta?

    • 2 Javier Casis
      6 agosto 2010 en 12:55

      Me permito contestarte en nombre de Luis. No, no es necesario leer las otras dos novelas, todas son independientes en su temática, lo único que las une es algún personaje y el amor a la literatura.

      A tu disposición,

      Javier Casis

      • 3 belakarloff
        6 agosto 2010 en 17:43

        Honrado de tenerte aquí en el blog. Felicidades por el libro, Javier, y muchas gracias por la respuesta.

        Un saludo.

  2. 4 Birdy Edwards
    6 agosto 2010 en 11:18

    Tiene unas pintas estupendas, habrá que buscarla…

  3. 5 Ronald Calavia
    12 agosto 2010 en 9:27

    Reseña que suscribo al 100%.Unicamente añadir que esos personajes secundarios,que pueblan la novela en pequeñas dosis,son muestra de una sólida e inteligente creación,otro acierto de los muchos que pueblan esta novela.
    Mi enhorabuena a Javier por mostrarnos los secretos de este ático

  4. 6 Birdy Edwards
    7 noviembre 2010 en 18:56

    Pues recién terminada. Muy entretenida y te mantiene en vilo hasta el final para saber que ocurrió. Detalles muy buenos acerca de la literatura en la época en que se escribieron las mejores novelas en Inglaterra. La casa de muñecas con los mini libros, aquella para la que Doyle escribió “Cuando Watson aprendió el truco”, un imaginativo y simpático pastiche Sherlockiano…….

    Enhorabuena por la novela señor Casis.

  5. 7 belakarloff
    8 noviembre 2010 en 12:27

    “Cuando Watson aprendió el truco” está publicado aquí, informo…

    😉

  6. 8 Birdy Edwards
    8 noviembre 2010 en 13:47

    Ademas de otras curiosidades…

  7. 9 sunara
    21 noviembre 2011 en 16:25

    ¿Se puede localizar el libro? En un par de librerias que he mirado me aparecia como descatalogado

  8. 11 sunara
    22 noviembre 2011 en 13:56

    Muchas gracias, se me habia pasado mirar en el sitio mas elemental!!!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: