17
Nov
11

Las aventuras de Sherlock Holmes: Un vistazo a vuelapluma

Título: Aventuras de Sherlock Holmes

Autor: Arthur Conan Doyle

Traducción: Esther Tusquets

Pie de imprenta: Barcelona: RqR, 2004

Colección: Todo Sherlock Holmes; nº 3

Ya de por sí, la tarea de recomendar un libro no deja de ser encargo incómodo para quien lo realiza, dado que tiene que reclamar el interés, suscitar la curiosidad o, al menos, evitar el bostezo de un grupo de personas que, como ustedes, en principio, no me han hecho nada; el asunto se agrava cuando, como ocurre en este collage de miradas que hoy nos reúne, me ha caído en suerte, me temo, comentarles Las aventuras de Sherlock Holmes, un libro que, en el mejor de los casos, se suele considerar banal (y en el peor desdeñable);  no solo por estar etiquetado como parte del antojadizo guetto de la, peyorativamente considerada, literatura infantil;  sino que, además, resulta ser un texto desconocido incluso para los buenos lectores y aficionados a la literatura, ya que la grandeza, ubicuidad y omnipresencia del mito de Sherlock Holmes hace que den el libro, paradójicamente,  por leído,  sin sentir, ni siquiera la mínima necesidad de curiosear entre sus tapas y otorgarle la más exigua atención.

Aún así, les ruego que se permitan bajar la guardia, ejercer la virtud de la paciencia y me concedan contarles, si no una mirada, tal vez un fugaz vistazo a Las aventuras de Sherlock Holmes, un libro publicado un otoño (el de 1892) que reúne cuentos escritos – entre dos primaveras (las de 1891 y 1892) – por Arthur Conan Doyle, un médico con exceso de tiempo, urgencia e imaginación. Una docena de narraciones que, publicadas mensualmente en la revista  The Strand Magazine, eran capaces de convocar a cientos de lectores (para leerlos o conseguir que alguien lo hiciera por ellos) con avidez similar a la de los telespectadores que, hoy en día,  se congregan semanalmente ante sus televisores para disfrutar de un nuevo capítulo de House o El mentalista.

Son, creo, dignos de envidia aquellos que se acercan por vez primera Las aventuras de Sherlock Holmes y, además, afortunados si lo hacen despojados de los perezosos tópicos que condicionan la opinión sobre quien sigue siendo el personaje más creíble y vivo de la historia de la literatura; tanto que, aún hoy en día, se siguen recibiendo en su centenaria residencia (el  celebérrimo 221B de Baker Street) miles de cartas de todas partes del mundo solicitando su ayuda, su aprecio o, tal vez, su desdén.

Sea como fuere, los afortunados lectores que acepten las páginas de este libro quizás se sorprendan al encontrarse con doce andanzas contadas en una prosa tan fluida y creíble, tan prodigiosa, que pasa inadvertida y que, una y otra vez, a lo largo de los más de cien años desde que se escribió, es capaz de recrear vivaz y efectivamente el mejor de los mundos posibles – o al menos así se creía – el que se dio en llamar la era victoriana.
 
Y, tal vez, esos lectores se sientan, inicialmente, decepcionados, ya que no reconocerán en estas narraciones la aparatosa y brillante pirotecnia de Auguste Dupin, el ilustre antecesor de Holmes, o los ingeniosos y banales sudokus de Hercules Poirot, su popularísimo sucesor; y se verán, quizás, sorprendidos por un puñado de narraciones que intentan atrapar “con cierta discreción e ingenio” algo “infinitamente más extraño que cuanto pueda inventar la mente humana” ; es decir, “las cosas que suceden, las extrañas coincidencias, los proyectos, los mal entendidos, las extraordinarias cadenas de acontecimientos que actúan a lo largo de generaciones y desembocan en los resultados más outré ; la condición humana, añado yo, la vida en definitiva.

Así, esos privilegiados lectores, se encontrarán, si se atreven, con la fascinante y delirada Liga de los Pelirrojos, una asociación devota de la reescritura de la Enciclopedia Británica y su más ilustre miembro; el perplejo y concienzudo Jabez Wilson, personaje tan extravagante como un ser humano real, o como el huidizo Neville St. Clair, hombre propenso a ausentarse de la respetabilidad frecuentando fumaderos de opio y de la respetabilidad convirtiéndose en mendigo aficionado (El Hombre del Labio Torcido).

Conocerán cómo en las cunetas de la flamante sociedad victoriana se sigue acatando la ley del Talión y se llevan a cabo implacables venganzas tanto por organizaciones racistas como el Ku Klux Klan (Las cinco semillas de naranja) o mafias dedicadas a la falsificación de moneda ( La aventura del pulgar del ingeniero); venganzas ante las que Holmes y Watson deben asistir impotentes, ya que el poder las convierte en ajenas a la ley.

Sabrán, también  de la crueldad que anida en la idílica campiña inglesa, como en la mansión de las Hayas Cobrizas; el feudo del miserable Jephro Rucastle, un hombre cuya mezquindad le convierte en un ser capaz de encerrar en vida a su propia hija por un puñado de monedas (La aventura de Copper Beeches) y vivir un siniestro drama gótico que aúna siniestros ecos de Jane Eyre y de Rapunzel; y conocerán sobre el oscuro, brutal y justo asesinato cometido, en las frondas del Valle de Boscombe, como expiación y enmienda.
 
No es menos terrible lo narrado en La aventura de la banda de lunares (cuento que, con justicia, consideran los lectores su favorito), que tiene lugar en la ominosa y decadente mansión de Stoke Moran, vigilada por alimañas y gobernada por el antojo atávico del poderoso, brutal y primitivo Dr. Grimesby Roylott.

Encontrarán, claro, intervalos felices (como en la vida “real”) como en La aventura del carbunclo azul (un cuento navideño sin sensiblería o empalago – algo que ya de por sí es extraordinario -, en el que el lector disfrutará, entre otros deleites, de una ingeniosa deducción ¡a partir de un sombrero! o de  la caza y captura – por los arrabales de un Londres festivo y popular – de un ganso que aloja una joya en su buche); o como Un escándalo en Bohemia (en el que se presenta a la Mujer con mayúsculas, la simpar Irene Adler capaz no solo de burlar la vanidad y la prepotencia de un banal Príncipe heredero sino, también, del mismísimo Sherlock Holmes) .

Caben también, en el libro, enigmas superficiales que esconden, una vez resueltos, desdichadas y turbulentas historias de amor extrañas, claro, a las normas sociales y protagonizadas por mujeres tan audaces y fuertes que  son capaces de arriesgar (y perder) toda una vida de certezas; como la desventurada Mary Sutherland, que vive una pasión incestuosa con su padrastro (Un caso de identidad), o Hattie Doran, que celebra una la infausta y bígama ceremonia matrimonial con un vestido de seda y barro (La aventura del aristócrata solterón); y Mary Holder cuyo fatal enardecimiento le lleva a aceptar consciente el más incierto y solitario mañana (La aventura de la diadema de berilos). 

Narra este libro, en definitiva, el periplo de Sherlock Holmes, un hombre solo, escéptico y despegado; consciente de su extrañamiento, no se reconoce en sus semejantes ante quienes se muestra huraño, distante y altivo. Es un hombre ajeno a la sociedad de su tiempo (que es la de cualquier tiempo) en la que no encuentra nobleza, excelencia u honor y, sin embargo, se ofrece antes quienes a el se acercan con profunda humanidad y compasión.

Tal vez, se me antoja, sea Sherlock Holmes un maltrecho y herido caballero andante, no muy distante, quizás, de Alonso Quijano; si el hidalgo salió tres veces de su humilde aldea manchega, Sherlock Holmes lo hizo sesenta veces (lo que llamamos, como saben, el Canon)  de sus humildes aposentos en Baker Street: doce de ellas se narran en este libro: Las aventuras de Sherlock Holmes, y merecen, tal vez siquiera, un vistazo. No será un tiempo malgastado.
No les quepa la menor duda.

Luis de Luis Otero

Anuncios

26 Responses to “Las aventuras de Sherlock Holmes: Un vistazo a vuelapluma”


  1. 1 belakarloff
    12 abril 2010 en 8:29

    Nueva entrega del ciclo de conferancias sherlockianas del Sábado Negro. Además, es una excelente ocasión para iniciar de ese modo la reseña del Canon…

  2. 2 Quatermain
    12 abril 2010 en 16:54

    Un texto excelente, que se hace corto…

  3. 3 belakarloff
    13 abril 2010 en 8:05

    Sí, es posible que se quede un poco corto… Si el autor desea inflarlo a su apetencia, invitado está.

    😉

  4. 4 Luis Miguez
    13 abril 2010 en 11:24

    No es por fastidiar, pero… No me queda claro, dados los tres o cuatro primeros párrafos, si el texto de la conferencia verdaderamente está pensado para desconocedores de Holmes o es una cosa “celebrativa”… ¡¡Porque una vez hecha esa fantástica presentación, el autor se lanza a la más indignante concatenación de spoilers jamás vista!! No deja cuento sin reventar…

  5. 5 Jabez Wilson
    13 abril 2010 en 12:43

    Me explico,
    la charla era “en tierra hostil” con un público – no habituado o, directamente desdeñoso de Holmes al considerarlo un divertimento menor – la intención de mis palabras era ofrecer “cebos” que los asistentes – habituados a la novela negro-social pudieran encontrar atractivos en los textos del Dr. Watson.

    No se si lo conseguí ya que al finalizar la sesión hubo críticas.

    En cuanto a su brevedad, era forzosa ya que estaba rodeado de tres primeros espadas sobre quien debían brillar los focos

    En cuanto a lo de ampliar el analisis del Canon , es una buenísima idea,que resultaría mejor si se hace cuento a cuento y participan todos los visitantes y corresponsales del blog con sus opiniones.

  6. 13 abril 2010 en 16:14

    A pesar de la magnificencia de todo el Canon creo que este volumen sigue siendo mi favorito, ya que todas las historias están para mi entre lo mejorcito que dedicara Doyle al detective. Si quitara algunas de las historias que me motivan un poco menos (dos o tres como mucho) y añadiera otras como “El Ciclista Solitario”, “El Interprete Griego”, “Silver Blaze”, “Los Quevedos de Oro”, el díptico dedicado a la “muerte y resurrección” de Sherlock y unas diez o doce más, seguramente montaría mi volumen definitivo de las aventuras cortas de Holmes.

    Saludos.

  7. 7 doctorwatson65
    13 abril 2010 en 19:44

    “No se si lo conseguí ya que al finalizar la sesión hubo críticas.”

    Cuente, cuente… es que soy muy morboso… 🙂

  8. 8 belakarloff
    14 abril 2010 en 7:50

    Jabez Wilson:
    En cuanto a lo de ampliar el analisis del Canon , es una buenísima idea,que resultaría mejor si se hace cuento a cuento y participan todos los visitantes y corresponsales del blog con sus opiniones.

    DE ACUERDO EN LO DE ANALIZAR CUENTO A CUENTO. DADO QUE ESTE BLOG ESTÁ ESPECIALIZADO EN EL CANON, ANALIZAR ESTE DEBIERA SER LO MÁS FUNDAMENTAL, Y POR TANTO, CON MÁS AHÍNCO. AHORA BIEN, LO QUE DICES DE PARTICIPAR “TODOS” SUPONGO QUE TE REFERIRÁS QUE CADA UNO TOQUE UN RELATO (O NOVELA), NO QUE SE DEN DIVERSAS OPINIONES DE UN MISMO RELATO…

    PUES INVITADOS ESTÁIS A HACER ESE ANÁLISIS…

  9. 9 Jabez Wilson
    17 abril 2010 en 10:29

    Bueno, diversas reseñas de un mismo relato tampoco harían daño. El Canon da para eso y más.

    Querido Doctor,
    mejor que contarle,
    aquí tiene una reseña
    http://ebienzobas.blogspot.com/2010/03/de-holmes-la-negrura.html
    que demuestra que no gustamos a todo el mundo.
    (Vaya por delante que Enrique Bienzobas es – auqnue no lo parezca y a pesar de que ejerza de Moriarty- amigo)

    Wolfville,
    totalmente de acuerdo, Estos 12 relatos son especiales, al fín y al cabo, dieron origen al mito y tienen “algo” único para que más de un siglo después sigan fascinando y “funcionando2 tan bien.

  10. 10 Luis Miguez
    17 abril 2010 en 19:55

    Ya leído el cometario del sr. Bienzobas, he de decir que lo de que “la verdadera sesión negra” empezó al largarse los holmesianos me dejado clara la desfavorable opinión que de este personaje tienen en general los aficionados a la novela negra, que, salvo por lo comentado en este Blog, desconocía, la verdad… Sin embargo, no me resulta raro. Es lógico que lo holmesiano no sea “verdadera sesión negra”, a mí sin ir más lejos Maigret me resulta del todo insoportable.

    En otro orden de cosas, que esa postura tiene muchísimo de prejuicio (acaso igual que la mía hacia Maigret, que sé yo) se me hace evidente al llegar a lo de “las historias evasivas de Holmes, donde más bien se trata de solucionar un acertijo, importándole un comino la situación social”, que, en fín, no podría estar más alejado de la realidad. Parece que lo de la repentina desbandada de parte del público le ha enfadado bastante…

  11. 11 belakarloff
    19 abril 2010 en 9:23

    Luis Miguez:
    En otro orden de cosas, que esa postura tiene muchísimo de prejuicio (acaso igual que la mía hacia Maigret, que sé yo) se me hace evidente al llegar a lo de “las historias evasivas de Holmes, donde más bien se trata de solucionar un acertijo, importándole un comino la situación social”, que, en fín, no podría estar más alejado de la realidad.

    Áunque no fuese así, rechazar una obra literaria por una teórica carecencia de trasfondo social me parece un poco fuera de tono dentro de un entorno literario. Una aproximación literaria puede tener cualquier enfoque, no sólo el sociológico. Supongo que, en ese caso, a este aficionado tampoco le gustaría el DRÁCULA de Stoker, pues tampoco se centra en ese trasfondo…

    • 12 Luis Miguez
      19 abril 2010 en 14:55

      Pero ojo, rechazar una obra por su “carecencia de trasfondo social” (en este caso, sí, bastante teórica) es lícito si lo que se busca es precisamente “trasfondo social”. Ahora, que si es eso y solo eso lo que se quiere, habrá que rechazar al menos gran parte no sólo de la novela negra, sino de todos los géneros habidos y por haber.

      Eso sí, lo que ni me imaginaba es que los holmesianos (me incluyo, como fan, claro) estuviéramos en tal “ghetto”. Razón más para reclamar unas jornadas propias y exclusivas de este tema en los madriles.

  12. 13 belakarloff
    20 abril 2010 en 7:55

    Luis Miguez:
    Eso sí, lo que ni me imaginaba es que los holmesianos (me incluyo, como fan, claro) estuviéramos en tal “ghetto”. Razón más para reclamar unas jornadas propias y exclusivas de este tema en los madriles.

    Mmmmm… Apruebo la moción.

    La verdad es que los que nos gusta algo en concreto siempre estamos marcados. Que si fan de Sherlock Holmes, que si de Star Trek, que si del fantástico… Y luego, al menos yo, creo tener bastante amplitud de miras y aceptar muchas opciones temáticas…

  13. 14 doctorwatson65
    20 abril 2010 en 18:39

    Nunca comprenderé que se critíque o desapruebe algo o a alguien por el mero hecho de no gustarte… A mi no me gusta muchos de los cómics que se hacen hoy en día, pero no voy criticando al que si le gusta, aunque también me veo con el derecho de comentar si un autor no me gusta sin que otro se me heche encima…

    Me gusta Sherlock holmes y a la vez Marlowe, no veo ningun problema en ello, son dos cosas distintas pero aún así me interesan…

    • 15 Luis Miguez
      20 abril 2010 en 19:14

      Una cosa y dicho sea “de buen rollo”, pero yo no me estoy echando encima de nadie, que quede claro… Si quisiera hacerlo no estaría comentando esto aquí en este Blog. Simplemente me refería a la sorpresa que me ha causado una reacción ajena a “nuestra afición”. De hecho, preferiría hacer hincapié en lo positivo: La conclusión que sacábamos Belakarloff y yo justo en su último comentario.
      Y bueno, cualquiera que haya visto mi Blog aunque sea de refilón verá que yo también tengo otros intereses literarios, como es normal.

      • 16 doctorwatson65
        20 abril 2010 en 19:29

        “Una cosa y dicho sea “de buen rollo”, pero yo no me estoy echando encima de nadie, que quede claro…”

        No me refería a ti, sino al link posteado y tambíén en general…

        Esta frase, sin animo de provocar polémica, «”la verdadera sesión negra” empezó al largarse los holmesianos», me parece por completo desatinada… y un feo al trabajo hecho por Carlos y los demás…

  14. 17 belakarloff
    21 abril 2010 en 7:50

    Que no haya mosqueos, por favor, que todos estamos en el mismo barco. A mí me había quedado claro el tono del Doctor Watson. Elemental…

  15. 18 belakarloff
    21 abril 2010 en 7:52

    Y si “los holmesianos nos fuimos «al inicio de la verdadera sesión negra»” puede que fuese por algún motivo, no por desprecio.

    A la siguiente, por cierto, intentaré ir, que estará el gran Sánchez Abulí…

  16. 19 Jabez Wilson
    21 abril 2010 en 10:14

    “unas jornadas propias y exclusivas de este tema en los madriles”

    A este respecto, hace un par de días Juan Escarlata me comentó sobre la posibilidad de repetir el “show” en su librería. A mi no me disgustaría…¡ni mucho menos!; aunque más que repetirlo me gustaría hacerlo con nuevos materiales.

    Otra idea que me lleva rondando por la cabeza es fundar un “Club de Lectura” o ,aún mejor, una “Tertulia Victoriana”

    ¿que opinaís?

  17. 20 Jabez Wilson
    21 abril 2010 en 10:28

    Y si, la figura de Holmes provoca un rechazo instintivo en los aficionados puristas de la novela negra, como si ésta (y sus lectores)estuvieran en posesión de la Verdad y fuera (la novela negra)un instrumento para la lucha alternativa, contracultural o revolucionaria.
    Un rechazo, por otra parte, basado en el más enorme desconocimiento del Canon.

    por poner un ejemplo (de entre muchos) a mi corto entender se escapa como puede ser valiosa(que lo es) “Cosecha roja” de Dashiell Hammett y no serlo la segunda parte del “Valle del Miedo” cuando tratan de lo mismo (un agente infiltrado en una organización criminal)o, sin ir más lejos, la alambicadísima (y artifiosa)solución de “El difunto filántropo” una novela de la serie Maigret.

    En fín, que todo se reduce a perezosos prejuicios disfrazados como criterios válidos y opiniones juiciosas.

  18. 21 Jabez Wilson
    21 abril 2010 en 10:34

    Ah!
    lo siento, yo de nuevo!

    Un par de cosas más:

    Una buena ocasión para reunirnos informalmente sería con motivo de la (espero que ya)inminente publicación del libro de Alberto López Aroca sobre la Rata Gigante de Sumatra y su presentación (esperemos que también cercana) en Madrid.

    Luis Míguez ¿cual es tu blog?

    Carlos te debo (como poco) unas palabras sobre las películas de la Fox (es lo menos para corresponder a tu amabilidad)y, si me das permiso, otras palabras sobre “la Cara Amarilla” creo que es un relato que pasa desapercibido en el Canon, quizás por su sencillez (cualidad que, paradójicamente,es dificílisimo lograr en un texto literario)

  19. 22 belakarloff
    21 abril 2010 en 17:26

    Jabez Wilson:
    A este respecto, hace un par de días Juan Escarlata me comentó sobre la posibilidad de repetir el “show” en su librería. A mi no me disgustaría…¡ni mucho menos!; aunque más que repetirlo me gustaría hacerlo con nuevos materiales.

    INTERESANTE…

    Jabez Wilson:
    Otra idea que me lleva rondando por la cabeza es fundar un “Club de Lectura” o ,aún mejor, una “Tertulia Victoriana”

    ¿que opinaís?

    MUY INTERESANTE… ¿TE REFIERES A QUEDAR PARA HABLAR DE UN TEMA CONCRETO?

    Jabez Wilson:
    Y si, la figura de Holmes provoca un rechazo instintivo en los aficionados puristas de la novela negra, como si ésta (y sus lectores)estuvieran en posesión de la Verdad y fuera (la novela negra)un instrumento para la lucha alternativa, contracultural o revolucionaria.
    Un rechazo, por otra parte, basado en el más enorme desconocimiento del Canon.

    TOTALMENTE DE ACUERDO. Y A MÍ LA NOVELA NEGRA ME ENCANTA… PERO ME PARECE TENER LAS MISMAS OREJERAS QUE LOS QUE SÓLO LES GUSTA “STAR WARS”, POR EJEMPLO.

    Jabez Wilson:
    En fín, que todo se reduce a perezosos prejuicios disfrazados como criterios válidos y opiniones juiciosas.

    EXACTO.

    Jabez Wilson:
    Una buena ocasión para reunirnos informalmente sería con motivo de la (espero que ya)inminente publicación del libro de Alberto López Aroca sobre la Rata Gigante de Sumatra y su presentación (esperemos que también cercana) en Madrid.

    ¡GUAU! ¿DE VERAS VA A SALIR? PUES HABRÁ AQUÍ ENTREVISTA CON EL AUTOR (SI QUIERE)

    Jabez Wilson:
    Carlos te debo (como poco) unas palabras sobre las películas de la Fox (es lo menos para corresponder a tu amabilidad)y, si me das permiso, otras palabras sobre “la Cara Amarilla” creo que es un relato que pasa desapercibido en el Canon, quizás por su sencillez (cualidad que, paradójicamente,es dificílisimo lograr en un texto literario)

    DE LAS PELIS DE LA FOX YA HE ESCRITO SENDOS COMENTARIOS, ARCHIVADOS DE MOMENTO. SI QUIERES, LO QUE PUEDES HACER ES UN ARTÍCULO SOBRE LAS DOS, CENTRADO MÁS EN SU AFINIDAD CON EL UNIVERSO DE CONAN DOYLE. YO HE HECHO UN MERO ANÁLISIS CINEMATOGRÁFICO. RESPECTO A LO DE “LA CARA AMARILLA”, ENCANTADÍSIMO.

  20. 23 Jabez Wilson
    22 abril 2010 en 8:43

    A ver, mi idea del funcionamiento de la Tertulia Victoriana sería, algo así, como el de un Club de Lectura; es decir, una reunión mensual o quincenal para comentar un par de libros seleccionados en la anterior reunión. Estos textos servirían de punto de partida para la charla.

    En cuanto a repetir lo del tour de Holmes,he estado pensando y no se si las fechas son buenas para la librería ya que se juntan la Feria del Libro y la Semana Negra (con todo la logística que conlleva)

    En cuanto a lo de Alberto, hasta donde tengo entendido, quería presentar la novela en Madrid a finales de marzo.Supongo que la tendrá más que rematada.

    Me pongo con lo de las películas y, me ha venido a la cabeza, enviarte una reseña de la versión Holmes del gran Mark Twain (de quien se conmemora el centenario de su muerte) en estas fechas (auqnue desgraciadamente no parece que haya tenido mucho eco en los medios de comunicación).

  21. 24 belakarloff
    22 abril 2010 en 9:20

    Muy interesante lo de la tertulia, aunque si se permite, yo iría como mero espectador-oyente: me sería casi imposible leer lo estipulado en la reunión previa, con lo liado que estoy siempre (tengo constantemente un montón de libros acumulados para reseñar).

    Y sí, lo del tour está complicada. Puede esperar, de hecho, y así sabe más a nuevo…

    La novela ardo en deseos de tenerla en mis manos.

    Lo de Mark Twain lo leía ayer precisamente en un periódico de esos gratuitos. Sí, muchas gracias, buena idea lo de escribir sobre él. Me parece un autor muy interesante…

  22. 25 Birdy Edwards
    17 noviembre 2011 en 11:31

    El relato de Twain me pareció muy grato y ameno.

    Y a ver cuando demonios se nos viene encima esa rata gigante de Sumatra que ya ando soñando con ella y nunca llegaaaa XD.

    Yo soy también de los aficionados a la novela negra…aunque me puede mas el relato clásico de misterio y Holmes en particular.

  23. 17 noviembre 2011 en 13:44

    Intenté convencer a determinada editorial de sacar una colección de pastiches sherlockianos, pero es como hablar con un muro.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: