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La vida privada de Sherlock Holmes (1)

1. Introducción: Some Like it Holmes

Sherlock Holmes, que Arthur Conan Doyle basó en el doctor Joseph Bell, es el personaje más adaptado, tanto a cine como a televisión y videojuegos. Lógicamente, en este panorama coexisten obras enormemente fieles (Las aventuras de Sherlock Holmes de Granada Television) con delirios que toman al personaje como lejana inspiración (El secreto de la pirámide).

La vida privada de Sherlock Holmes (The Private Life of Sherlock Holmes, 1970) se encuentra a medio camino entre ambos polos y podría considerarse, si no la mejor adaptación, sin duda la película más redonda e interesante que haya salido del universo holmesiano de Conan Doyle. ¿O quizás deberíamos hablar del de Billy Wilder e I.A.L. Diamond? La obra constituye la vigésima primera película de su director, la centésima vigésima octava basada en el detective de Baker Street y supone una conjugación del brillante talento deductivo y la personalidad del detective con el mejor humor (y drama) que pueden proporcionarnos Wilder y Diamond.
La historia de amor entre director y personaje surgió en la juventud del primero, cuando leyó las aventuras de Sherlock Holmes traducidas al alemán y quedó fascinado (o, al menos, interesado) por esa curiosa personalidad. “¿Había algo en su vida que le dolía? (…) ¿Odiaba a las mujeres? ¿Por qué tomaba drogas?”

Billy Wilder

Desde que debutó en el cine en solitario con El mayor y la menor (The Major and the Minor, 1942), Wilder se había ido labrando una bien merecida fama con películas tan redondas como diversas. Desde la comedia con Un, dos, tres (One, Two, Three, 1961), hasta el drama con El crepúsculo de los dioses (Sunset Boulevard, 1950), pasando por el biopic de El héroe solitario (The Spirit of St. Louis, 1957), el cine negro con Perdición (Double Indemnity, 1944), películas bélicas como Traidor en el infierno (Stalag 17, 1953) y de intriga con Testigo de cargo (Witness for the Prosecution, 1957). Nada se resistía a Wilder y colaboradores, siendo los dos más destacados Charles Brackett en algunas de sus primeras películas y Diamond en gran parte de las siguientes.

A finales de los años 50 y comienzos de los 60 Wilder vivía un gran momento profesional, con dos de sus películas más reconocidas, la hilarante Con faldas y a lo loco (Some Like it Hot, 1959) y la magnífica El apartamento (The Apartment, 1960). Fue entonces, o de eso hay constancia, cuando Conan Doyle volvió a su memoria.

"El apartamento". La perspectiva se realizó reduciendo el tamaño de las mesas y los que se sentaban en ellas.

Wilder comenzó así a preparar la que sería una de sus próximas películas: una ambiciosa adaptación del personaje de Sherlock Holmes. Ambiciosa tanto en recursos, por la recreación histórica que conllevaba, como en intenciones, pues aquella no iba a ser una simple historia de misterio. Wilder buscaba una película perfecta en todos los sentidos, “no le importaba cuánto se tardara en hacerla”, según declaraciones del actor Robert Stephens. Las intenciones eran hacer lo que se conoce como un roadshow film, como Lawrence de Arabia y Sonrisas y lágrimas: películas ambiciosas con obertura e intermedio y proyectadas en un número limitado de cines.

La perspectiva a la hora de enfrentarse a esta adaptación era explorar todos esos aspectos que le habían fascinado. Holmes era “un adicto y un misógino y con todas las películas que se han hecho sobre él, nadie ha explicado por qué. Quiero cambiar su imagen. Seguirá siendo alto, ascético y cerebral, pero será real”. Esto se complementaría con el personaje de Watson, cuya relación con el detective fue definida por Wilder como “una situación parecida a la de La extraña pareja, aunque con un telón de fondo victoriano: dos solteros que viven juntos.” Es decir, una “historia de amor entre dos hombres”.

"Lawrence de Arabia", la inmortal obra de David Lean

Wilder quería llevar al personaje de Conan Doyle a su mundo, explorar una creación ajena con su particular visión, huyendo de lo simple, que habría sido realizar una película de detectives al uso, para hacerla “divertida y romántica”.

¿Qué sucedió finalmente con la ambiciosa visión de Billy Wilder? El maniático perfeccionismo del director y su máxima atención al detalle no pudo impedir que la película fuera mutilada en el montaje, siendo la versión que ha llegado a nuestros días 80 minutos más corta de la inicial.

2. Preproducción: diez años de preparación

Que Billy Wilder no es un director previsible es algo que debería estar claro. Habiendo él mostrado su disgusto con su película más típica (pero no exenta de valor), El héroe solitario, por ser un biopic en el que no pudo dar el toque personal que le habría gustado, podemos concluir que no era la clase de persona que aceptaría realizar otra adaptación de Sherlock Holmes sin convertirla en una película con personalidad.

Tanto es así que su primera idea de adaptar el personaje de Conan Doyle, a comienzos de los 60, era mediante una película musical. Tras el éxito de My Fair Lady (1964), Alan Jay Lerner (letras) y Frederick Loewe (música) estaban en la mente de Wilder como colaboradores indispensables de su obra, al igual que Peter O’Toole y Peter Sellers. O’Toole, que había saltado a la fama por su papel en Lawrence de Arabia, encarnaría al Holmes. Sellers, que apareció en la versión de Stanley Kubrick de Lolita (Lolita, 1962), sería Watson.

My Fair Lady

En 1963 la idea del musical fue desechada y el director comenzó a trabajar en lo que llamó “un estudio serio de Holmes”, aclarando años después que no pretendía realizar un “análisis freudiano”. Ahora se encontraba frente a una ambiciosa producción, en la línea del cine más épico de David Lean, aunque desde un prisma puramente wilderiano. Obviamente, Lerner y Loewe no tendrían ninguna implicación. No así O’Toole y Sellers, que seguirían vinculados a la producción.

En 1967, Wilder y su inseparable colaborador Diamond comenzaron a escribir el borrador de una historia que ya habían ido discurriendo desde el comienzo de la década. “No quería hacer un remake de El perro de los Baskerville. No creo que sea pretencioso si digo que he estructurado la película en cuatro partes, como una sinfonía: una para el drama, otra para la comedia, una para la farsa y la otra para el romance”. Así, La vida privada de Sherlock Holmes era una obra formada por cuatro historias distintas e independientes, una película por episodios.

Peter O'Toole

Terminado el borrador, Diamond fue a escribir Flor de cactus (Cactus Flower, 1969) y Wilder comenzó a buscar colaboradores que le ayudaran a escribir el guión. Harry Kurnitz, que ya había trabajado con él en Testigo de cargo, y John Mortimer, que estaría nominado al Globo de Oro por John y Mary (John and Mary, 1969), estuvieron en algún momentos implicados, pero terminaron marchándose por diferencias creativas. Wilder recibió con las brazos abiertos a su viejo colaborador una vez terminó de escribir el otro guión.

El guión final alcanzaría las 260 páginas y, tal y como dijo el compositor Miklós Rózsa, “tenía la imaginación y el encanto de las mejores películas de Wilder y yo estaba convencido de que esta iba a ser la mejor de todas”.

El genial Miklós Rózsa

La búsqueda del reparto se intensificó una vez se cayeron O’Toole y Sellers, quien también había intentado colaborar con el director en Bésame, tonto (Kiss Me, Stupid, 1964). Wilder buscaba un reparto sólido, no necesariamente conocido. Rex Harrison para el papel de Sherlock Holmes y George Sanders para el de su misterioso hermano Mycroft fue un escenario posible. Igualmente, la actriz Jeanne Moreau mostró su interés en interpretar al personaje femenino, pero fue rechazada por el propio Wilder.

El papel de Mycroft recaería sobre el célebre Christopher Lee, actor que interpretaría al detective de Baker Street en tres ocasiones, quedando insatisfecho con el resultado de todas ellas. El papel de Watson pasó del cómico Sellers al más moderado Colin Blakely, de la National Theatre Company de Laurence Olivier. En opinión del montador, Ernest Walter, era el Watson perfecto.

Billy dirige a Lee

A los fichajes de los actores John Williams y George Benson, en papeles que serían eliminados del montaje final, cabe añadir el de Geneviève Page, que ya había tenido un papel destacado en El Cid (El Cid, 1961).

¿Y Sherlock Holmes?

En 1968, Billy Wilder se encontraba en el hotel Connaught de Londres, donde habló con Robert Stephens, también de la National Theatre, durante veinte minutos. Sin tan siquiera pasar una prueba, Stephens obtuvo el papel. “Lo que es bueno para Larry Olivier también es bueno para mí”, pensó Wilder.

Robert Stephens

Su relación terminó siendo una de mutuo respeto. Stephens dijo en aquel entonces “soy uno de los mayores admiradores de Billy Wilder. Y también mi esposa. Y mi sastre”. Wilder, por su parte, consideraba que “Stephens era un hombre maravilloso. (…) Creo que se parecía al aspecto que debía tener Sherlock Holmes. Era un hombre muy afectuoso”. Pero esta no sería una relación perfecta.

Antes de comenzar el rodaje, Billy Wilder y su esposa dieron una fiesta. Durante el transcurso de ésta, Jack Lemmon, amigo del director, se acercó a Stephens y le advirtió de en qué se metía trabajando con Wilder. Pero ninguno de los dos sospechaba hasta dónde llegaría la situación.

Fran Abril

Nota: El presente artículo fue publicado originalmente en El chispeante blog del tipo llamado Bobhttp://elblogmortal.blogspot.com/ -, y se reproduce aquí con autorización de su autor.

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20 Responses to “La vida privada de Sherlock Holmes (1)”


  1. 1 belakarloff
    13 enero 2010 en 9:12

    Primera entrega de un macro-artículo dedicado a una de las mejores películas sobre nuestro personaje. Todo un lujo que nos ha autorizado a reproducir su autor, Fran Abril. ¡Muchas gracias!

  2. 2 bohemia
    13 enero 2010 en 10:37

    Me ha interesado mucho el artículo, ¿se sabe de dónde ha tomado Abril las declaraciones de Wilder sobre la película?

  3. 3 Quatermain
    13 enero 2010 en 12:03

    Un artículo (o inicio del mismo) realmente maravilloso. Cuántas veces he soñado con que se editase la versión íntegra de la película…

  4. 4 belakarloff
    13 enero 2010 en 12:09

    bohemia:
    Me ha interesado mucho el artículo, ¿se sabe de dónde ha tomado Abril las declaraciones de Wilder sobre la película?

    Se lo preguntaré, aunque hay muchos libros sobre Wilder, e incluso uno muy bueno en que se le netrevista. Lo he leído, pero no recuerdo si procede de ahí.

  5. 13 enero 2010 en 12:18

    Bueno, he contestado a bela por privado, pero lo digo también aquí. Las declaraciones de Wilder están sacadas de las entrevistas de Cameron Crowe y la biografía de Ed Sikov, los dos editados aquí.
    Otra información también está sacada de la edición de Tadlow de la banda sonora de Rozsa (que incluye sus composiciones para los fragmentos eliminados) y del DVD de zona 1 (que incluye lo conservado de dichos fragmentos, y dos entrevistas con Ernest Walter y Chris Lee).

  6. 6 bohemia
    13 enero 2010 en 14:03

    Muchas gracias por la respuesta. Estoy de acuerdo con Quatermain, sería estupendo que sacaran una edición en DVD de la película que incluyera la versión íntegra, tipo “el montaje del director” que han sacado de otros filmes.

  7. 7 belakarloff
    13 enero 2010 en 14:11

    No existe la mayoría de las escenas. Lo poco que pervive está incluido como extras en el dvd editado en Estados Unidos, extras que en la edición española eliminaron.

  8. 13 enero 2010 en 14:19

    Un artículo tan interesante como de costumbre. O’Toole hubiese perfilado un Holmes interesante. No digo que buieno ni malo, pero sí curioso. Es una película que recuerdo ver de niño con sensación agridulce. Me encantaba la ambientación, pero ese Holmes no era el que yo esperaba (acostumbrado a ese magnífico Jeremy Brett).

    Por cierto, ruego a los habituales de este 221B que no vayan a pensar mal de mí… Mi editorial ha lanzado hoy una camapaña para relanzar mi novela aprovechando el estreno de ‘Sherlock Holmes’. Quieren vender la novela como un homenaje holmesiano (que en cierto modo es), apra que la prensa me llame para habalr del detective y así hacer promoción del libro. Lo digo porque, dado el nivel de especialización de los contertulios habituales, alguno podría decir “¡Esa novela no es holmesiana!”. no, para nada, aunque sí bebe de su espíritu… No obstante, haber tenido el honor de recibir los respaldos de este blog y del Círculo Holmes me dan cierta paz de espíritu…

    Un saludo a todos

  9. 9 Quatermain
    13 enero 2010 en 14:32

    La cuestión es, amigo Javier: ¿no te has planteado escribir algún pastiche holmesiano? Venga, ánimate… 😉

  10. 10 belakarloff
    13 enero 2010 en 15:19

    Quatermain:
    La cuestión es, amigo Javier: ¿no te has planteado escribir algún pastiche holmesiano? Venga, ánimate…

    Eso ya se lo dije yo primero… Hala.

    Peter O’Toole hizo de Sherlock Holmes tres o cuatro veces. Pero no se le puede ver. Fue una serie de películas directas para vídeo australianas y por animación.

  11. 13 enero 2010 en 18:24

    Fantástico e interesante este artículo… Me ha dejado completamente a medias la interrupción, entre otras cosas porque no puedo decir que conozca la historia de este rodaje.

    Aún no he leído la novela de don Javier, pero ganas no me faltan. Me sorprende además la humildad del autor, pidiendo comprensión por parte de los fieles holmesianos… ¡¡Pero aproveche, hombre, aproveche!!

  12. 12 belakarloff
    13 enero 2010 en 18:29

    Intentaré publicar el artículo un día sí y otro no, para que no tengáis que esperar demasiado. Aún no sé en cuántos trozos lo repartiré…

  13. 13 enero 2010 en 23:24

    Realmente se queda en lo más interesante!! Inteligentísimo el cortar justo ahí, te deja con muchas ganas de más 😉 Estaremos al quite.

    Un saludo.

  14. 14 belakarloff
    14 enero 2010 en 8:54

    Gracias por lo de inteligentísimo. Jeje…

    Dentro de un rato, cuando pueda, me pongo a maquetar la segunda entrega. A ver por dónde os la corto… Jiji.

  15. 15 Jabez Wilson
    14 enero 2010 en 9:16

    Por cierto, este texto, con perdón, es cojonudo.
    Ya puedes ir tomando notas y empollártelo bien Bela para el Sábado Negro
    😉

  16. 16 belakarloff
    14 enero 2010 en 10:20

    Sí, lo tenía pensado.

    Y también hacerme un librito, imprimiendo todo de seguido.

  17. 17 Jabez Wilson
    14 enero 2010 en 10:43

    ¡Buena idea!
    ¡Qieuro una copia please!

  18. 19 Paloma
    31 mayo 2011 en 11:18

    Me gustaría conseguir la versión íntegra de La vida privada de Sherlock Holmes. ¿Alquien puede decirme dónde puedo adquirirla? También me gustaría leer este artículo completo. ¿Dónde puedo ver la continuación?

  19. 31 mayo 2011 en 11:38

    Respecto al artículo, la continuación la puedes leer aquí mismo. Pon en el buscador de arriba a la derecha el título. Te saldrá un listado breve, donde no aparece. Pincha debajo, donde pone ENTRADAS ANTERIORES. Ahí verás los links a las cuatro partes en que se dividió el artículo.

    En cuanto a la versión íntegra, no existe. Lo que sí puedes hacer es comprar la edición americana, donde la película viene subtitulada al español, y vienen como extras varias escenas descartadas, que no metieron en la edición española.

    Una de las escenas la tienes transcrita aquí, a modo de relato: https://belakarloff221b.wordpress.com/2010/04/30/el-terrible-caso-de-los-recien-casados-desnudos/


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