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Sir Arthur Conan Doyle, creador

Alfredo Lara López, especialista en temas holmesianos, comentó en determinada ocasión: “Conan Doyle tan solo escribió un veinte por ciento de historias de Sherlock Holmes, como vemos si sumamos toda su producción literaria; el autor siempre consideró más importantes otros proyectos, como sus novelas históricas”.

Arthur Conan Doyle nació en Edimburgo (Escocia) el 22 de mayo de 1859 y murió en Sussex (Inglaterra) el 7 de julio de 1930, hijo de Mary Foley Doyle y de Charles Altmont Doyle. Su padre comenzó a beber y acabó padeciendo de ataques, debiendo ser internado por ello, desgracia que ensombreció la adolescencia de Arthur. De joven fue enviado a un colegio jesuita debido a las profundas creencias católicas de su madre, pero la férrea disciplina que sufrió por parte de los jesuitas lo alejó del camino religioso. A los diecisiete años conoció en París a un tío abuelo suyo, Michael Conan, que lo influyó para que se hiciera escritor.

Aunque ya tenía afición a escribir, Conan Doyle optó por una carrera científica, la medicina. En octubre de 1876 se matriculó en la Universidad de Edimburgo y obtuvo la licencia de medicina en agosto de 1881, donde conocería a su profesor Joseph Bell, de quien aprendería a utilizar el método deductivo para su vida diaria. En la misma universidad, otro de sus profesores, William Rutherford, le inspiró a la hora de crear al profesor Challenger, otro de sus personajes más carismáticos.

El profesor Challenger, en la versión muda de El mundo perdido

El profesor Challenger, en la versión muda de "El mundo perdido"

En 1880 Doyle pasó siete meses cazando ballenas en el Ártico y, ya como médico, cuatro meses por África occidental, antes de establecer su consulta en Southsea, entre 1882 y 1890.

Durante esa época Doyle no recibió muchos pacientes, y para mantener su consulta vendió varios relatos cortos a diversas revistas. Disponiendo de suficiente tiempo libre escribió su primera novela, Estudio en escarlata (A Study in Scarlett, 1887) donde aparecería el entrañable Holmes. Sin embargo, la verdadera pasión literaria de Doyle eran las novelas históricas, como lo demuestra su obra Micah Clarke (1889).

Joseph Bell

Joseph Bell

En 1885 se casó con Louise Hawkins, hermana de uno de sus pacientes, quien lo convirtió en padre de dos hijos, y que fallecería en sus brazos después de padecer largo tiempo de tuberculosis el 4 de julio de 1906. Catorce meses después de la muerte de Louise, Doyle se casó otra vez, el 18 de septiembre de 1907, con su gran amor, Jean Leckie, a quien amaba platónicamente mientras se encontraba todavía casado. Jean Leckie le dio tres hijos más.

Conan Doyle posando en uniforme militar

Conan Doyle posando en uniforme militar

Desde 1880 a 1893 la carrera literaria y popularidad de Doyle emergió notablemente en Londres, entre diversos relatos sueltos, una biografía de Napoleón, La gran sombra (The Great Shadow, 1892), La Compañía Blanca (The White Company, 1891), su libro favorito de todos los que escribió, y muy especialmente por las historias de Sherlock Holmes.

En 1898, cuando visitaba Egipto, estalló la rebelión de Sudán, y Doyle quedó al mando de una brigada de vanguardia. En 1899 Conan Doyle participaría como médico militar de una nueva guerra, la de los colonos bóers en Sudáfrica. Terminada la guerra y de regreso en Londres en el año 1902, Doyle descubrió que la opinión nacional e internacional con respecto a esta última guerra había despertado recelos hacia Gran Bretaña. Entonces el autor, advirtiéndolo como una gran injusticia, se dispuso a defender la causa británica en su libro La guerra en Sudáfrica, causa y conducta (The War in South Africa: Its Cause and Conduct, 1902), y se encargó él mismo de distribuirla en toda Europa. Ese mismo año Conan Doyle fue nombrado con el título de Sir por la suma de todos sus esfuerzos.

Entre sus novelas más conocidas destacan las diecisiete historias protagonizadas por el brigadier Etienne Gerard, al servicio de Napoleón, reunidas en dos libros, Las hazañas del brigadier Gerard (The Exploits of Brigadier Gerard, 1896) y Las aventuras de Gerard (The Adventures of Gerard, 1903). Otras de sus mejores novelas son las protagonizadas por Sir Nigel Loring, reunidas en dos libros, la mencionada La Compañía Blanca (1891) y su precuela Sir Nigel (Sir Nigel, 1906). Sin olvidar al profesor George Edward Challenger, protagonista de El mundo perdido (The Lost Word, 1912), La zona ponzoñosa (The Poison Belt, 1913), El país de la bruma (The Land of Mist, 1926) y los relatos cortos “Cuando la Tierra lanzó alaridos” (“When the World Screamed”) y “La máquina desintegradora” (“The Disintegration Machine”) recopilados en The Maracot Deep and Other Stories (1929), obra esta última de la cual brotó la novela de aventuras fantásticas El abismo Maracot.

Alfredo Lara López declararía: “Su estilo era claro y escrupuloso, muy moderno para una época donde era mucho más común encontrar historias rebuscadas y vacías de contenido. Hubo grandes escritores contemporáneos sobresalientes como Mark Twain, Oscar Wilde, H. G. Wells, Robert Louis Stevenson, Rudyard Kipling o Joseph Conrad. Pero Doyle no sólo estaba a la misma altura que ellos, sino que se adelantó tanto a su época que hoy en día todavía sigue adelantado.”

Oscar Slater

Oscar Slater

En 1907 Conan Doyle resolvió el caso de George Edalji, un inocente acusado de crímenes que no cometió, y encontró al verdadero culpable, y a continuación resolvió el de Oscar Slater. Racional, deductivo hasta rozar lo mágico, Conan Doyle llegó a tardar menos de una hora en resolver uno de estos enigmas, el del hombre desaparecido en el hotel Langham, que bajo sus indicaciones fue encontrado en Escocia. Recientemente se publicó un libro que recopila crímenes reales que él investigó, Conan Doyle, detective (The Real World of Sherlock Holmes, The True Crimes Investigated by Arthur Conan Doyle, 1991), de Peter Costello. Relacionado un tanto con esto, en 2001 la BBC filmó cinco capítulos de 90 minutos cada uno, donde el escritor resuelve casos ficticios, pero relacionados tanto con sus novelas como con los casos reales que investigó, Los misterios del auténtico Sherlock Holmes (Murder Rooms), protagonizada por Ian Richardson como el doctor Joseph Bell y Charles Edwards como el joven doctor Conan Doyle.

Entre los varios deportes que practicó se encuentran el boxeo, el fútbol, el golf, el billar, el críquet (según el periódico de Birmingham, Doyle hacía ganar a su equipo él solo), participó en la importante carrera automovilística Rally International de 1911, en los clubes del rifle creó la Copa Conan Doyle, y como mayor logro fue el responsable de introducir el esquí en Suiza.

También participó como corresponsal de guerra en la Primera Guerra Mundial (1914-1918), visitando todos los frentes de la misma y creando el chaleco salvavidas para el ejército, evitando muchas de las bajas que se producían en las guerras navales. Trabajó muy duró los siguientes meses en escribir y documentarse bien para la publicación de su Historia de la Gran Guerra (A History Of The Great War) en tres tomos.

 Uno de sus hijos mayores, Kingsley, murió a consecuencia de las heridas recibidas en combate, y ello sería causa directa de que Conan Doyle se volcara al espiritismo. Como defensor de esta doctrina dedicaría a partir de 1919 diez libros sobre el tema. Muy famosa fue su postura sobre la fotografía de hadas hechas por dos niñas que resultaron ser falsas.

Una de las famosas fotos de hadas

Una de las famosas fotos de hadas

Sobre el Doyle espiritista, Isaac Asimov llegaría a comentar: “Pienso con frecuencia que esto fue, en parte al menos, un intento de aparecer en público de alguna otra forma distinta que como el creador de Sherlock Holmes” (en “El inmortal Sherlock Holmes”, Pasado, presente y futuro, Ed. RBA, 1994).

Sir Arthur Conan Doyle falleció de un ataque al corazón el 7 de julio del año 1930 en Croswborough, Sussex. “En todos sus escritos y en la variedad de materias que abarcó, no hay una palabra que pueda dejar la más pequeña mancha sobre su espíritu en la mente del lector, y los ideales de honestidad, caballerosidad, nobleza y bondad humana fluyen a través de sus libros dejando el subconsciente deseo en los lectores de querer ser mejores hombres y mujeres.” Lady Conan Doyle (Jean Leckie) en “Conan Doyle fue Sherlock Holmes” La vida privada de Sherlock Holmes, Michael & Mollie Hardwick, Valdemar, Madrid, 1992.

Luis Emilio Reñé

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14 Responses to “Sir Arthur Conan Doyle, creador”


  1. 1 belakarloff
    20 octubre 2009 en 9:44

    Un blog centrado en Sherlock Holmes estaría incompleto sin una reseña biográfica de su creador, Sir Arthur Conan Doyle.

    Aquí la tenéis.

    De paso, estrenamos colaborador, Luis Emilio Reñé, que nos dará otras muchas alegrías en estas páginas.

  2. 2 Luis
    20 octubre 2009 en 22:01

    Pues ha sido todo un placer.

    El Challenger de la foto… estoy seguro que Doyle habló mucho con el actor (Wallace Beery) porque es calcado en apariencia y personalidad al verdadero Challenger.

    Ah! Ya está el tercer trailer de “Sherlock Holmes”.

    Prácticamente igual a los otros dos, pero se puede apreciar Baker Street (fiel), a la señora Hudson, más pistas del argumento, y a una Rachel McAdams infartante.

  3. 3 Quatermain
    21 octubre 2009 en 1:21

    Excelente artículo. He leído muchas obras de Doyle, y fue un gran narrador de historias. Hasta “La tierra de la niebla” me llegué a tragar…

  4. 4 cerebrin
    21 octubre 2009 en 9:02

    Muy interesante. Me ha descubierto facetas de la vida de Sir Arthur que desconocía. ¡Enhorabuena, Luis! 😉

  5. 5 belakarloff
    21 octubre 2009 en 9:06

    Luis:
    “El Challenger de la foto… estoy seguro que Doyle habló mucho con el actor (Wallace Beery) porque es calcado en apariencia y personalidad al verdadero Challenger.”

    Doyle colaboró en algún sentido en la peli: esta presentaba una introducción del propio Doyle en su origen.

    La película, por cierto, es una absoluta maravilla, con efectos especiales de Willis O’Brien, el padre de King Kong. Hoy día, los fanáticos de los efectos por ordenador se reirán, pero para mí son una absoluta virguería.

    A mí el Arthur Conan Doyle no Sherlockiano me encanta. Os recomiendo en especial “El mundo perdido”, y en particular todas sus aventuras de Challenger…

  6. 6 Oscar
    21 octubre 2009 en 14:18

    Hola. De Challenger tengo el volumen de Valdemar que contiene todas las historias menos ‘El país de la bruma’, porque al parecer es más bien un panfleto espiritista. ¿Merece la pena ‘El país de la bruma’? Está publicada en Anaya y no sé si pillármela por completismo de Challenger.

    • 7 Quatermain
      21 octubre 2009 en 15:56

      A mí me aburrió bastante, y desmerece mucho frente al resto de historias de Challenger. Si eres completista debes tenerla. Si no, puedes dejarlo correr…

  7. 8 Luis
    21 octubre 2009 en 21:49

    Pues a mí el País de la Bruma me ha gustado.

    A mi Challenger me pareció el mismo de siempre. Ed Malone encuentra por fin el amor. ah!Eso sí, solo comprate la edición de Anaya.

    Al comienzo de la historia se niegan las historias anteriores de Challenger, pero eso sirve para darle un gran toque de ciencia ficción realista, como X-Files.

    Sobre el nuevo trailer, hay algunos cambios que seguramente se habrán fijado. Se cambia el perro de la señora Hudson (el que se carga Holmes en “Estudio…”) de un terrier a un bulldog.

    Y el batín de Holmes es marrón, cuando debería ser púrpura (siendo gris después de Reichenbach).

  8. 9 Luis
    21 octubre 2009 en 21:53

    belakarloff:

    Si, El Mundo Perdido es una maravilla, tanto el libro como esa película. Fundacional en la historia del cine de efectos especiales, detrás de King Kong, y primera película de dinosaurios.

    Conan Doyle es mi escritor favorito, así que poco más te puedo añadir. “Nuestro visitante de medianoche”… “La Lámpara Roja”… si es que por nombrar…

  9. 10 belakarloff
    22 octubre 2009 en 11:41

    Luis: respecto a que “El mundo perdido” es la primera película de dinosaurios, no es del todo exacto. Previo a esta hay ciertos precedentes, del propio Willis O’Brien, o hasta “Gertie el dinosaurio” del gran Winsor McCay. Incluso juraría que “Las tres edades” de Buster Keaton es anterior…

  10. 11 Luis
    22 octubre 2009 en 22:55

    Tan lejos en los clásicos no llego.

    Pero si habrá sido la primera en algo ¿no?

  11. 12 belakarloff
    23 octubre 2009 en 13:28

    Yo diría que es de las POCAS de la temática que muestra un REBAÑO entero de dinosaurios… Ni siquiera en “Parque Jurásico” se ven tantos, salvo en la estampida de velocirraptores.

  12. 26 marzo 2010 en 10:29

    Me encantó “El Mundo Perdido”. Tengo una edición que conservo con mucho cariño, y todavía tengo en mente el shock que sufrí cuando leí este libro a continuación del primer tomo de Holmes que compré, “Aventuras de Sherlock Holmes”. Obviamente me fascinó… Tengo por aquí una edición moderna de “El Mundo Perdido”, de esas que se estrenan directamente en DVD, que está bastante pasable. Usaron los dinosaurios de la serie de BBC “Caminando entre dinosaurios”, y esta última película está asimismo editada por BBC. Se desvía algo del argumento, liando a Malone con la hija o hijastra de un reverendo que encuentran en una misión antes de llegar a la Meseta. Pasable, empero, y bastante entretenida.

  13. 14 belakarloff
    26 marzo 2010 en 11:42

    En los últimos años han hecho varias mini-series adaptando “El mundo perdido”. Esa que dices creo que es la que protagoniza Bob Hoskins como Challenger, que es muy adecuado, por cierto.


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