Archive Page 29

28
abr
11

Un país completamente nuevo

En diciembre del presente año aparecerá en Inglaterra el libro An Entirely New Country – Arthur Conan Doyle, Undershaw and the Resurrection of Sherlock Holmes, escrito por Alistair Duncan. La descripción en Amazon reza así: el final de la década de 1890 ofreció el retorno a Inglaterra de Sir Arthur Conan Doyle, tras varios años en el extranjero. Su nueva casa, llamada Undershaw, representó un nuevo comienzo, pero también el principio de una dramática década que lo vio enamorarse, presentarse al Parlamento, combatir la injusticia y ser condecorado caballero. Sin embargo, para muchos de sus admiradores, el evento más importante de esa década fue la resurrección de Sherlock Holmes, el personaje que sentía que había arrojado una sombra sobre su vida.

Alistair Duncan es autor de tres libros sobre el mundo de Sherlock Holmes y Arthur Conan Doyle. Eliminate the Impossible es un estudio sobre Sherlock Holmes en la literature y el cine. Close to Holmes ofrece un recorrido sobre lugares de Londres que vinculan al Gran Detective y su creador. The Norwood Author examina la vida de Conan Doyle durante la corta estancia que vivió en South Norwood entre 1891 y 1894. Alistair Duncan es miembro dela Sherlock Holmes Society of London, de The Sydney Passengers y del Arthur Conan Doyle (Crowborough) Establishment.

27
abr
11

Sherlock Holmes en Nueva York

Título original: Sherlock Holmes in New York.

Dirección: Boris Sagal.

Productor: John Cutts para 20th Century Fox Television.

Productora ejecutiva: Nancy Malone.

Guión: Alvin Sapinsley.

Fotografía: Michael D. Margulies.

Música: Richard Rodney Bennett.

Montaje: Samuel E. Beetley.

Intérpretes: Roger Moore (Sherlock Holmes), John Huston (profesor Moriarty), Patrick Macnee (doctor Watson), Charlotte Rampling (Irene Adler), David Huddleston (inspector Lafferty), Signe Hasso (Fräulein Reichenbach), Gig Young (Mortimer McGrew), Leon Ames (Daniel Furman), John Abbott (Heller), Jackie Coogan (proprietario del Hotel Haymarket), Maria Grimm (Nicole Romaine), William ‘Billy’ Benedict (encargado de la oficina de telégrafos), Marjorie Bennett (Mrs. Martha Hudson), Paul Sorensen, John Steadman, Gil Perkins, Alvin Sapinsley, Geoffrey Moore…

Nacionalidad y año: Estados Unidos 1976.

Duración y datos técnicos: 100 min. color 1.33:1.

newyorkcartel

Londres, 1901. Sherlock Holmes desbarata los planes del profesor Moriarty, pero éste le amenaza que acabará con él. Poco después, la llegada de unas entradas rotas para una representación teatral en Nueva York de Irene Adler pone sobre aviso al detective. Acompañado de su inseparable Watson, viaja a la ciudad norteamericana, y averigua que el hijo de Irene ha sido secuestrado por Moriarty, quien le amenaza con matar al niño si ayuda a la policía. Esa misma noche, la policía acude en su busca: un masivo robo de oro puede provocar una guerra mundial…

newyork Hoy día, para muchos este telefilm podría parecer un miscasting en muchos sentidos en la “carrera cinematográfica” (o televisiva) de Sherlock Holmes; sin embargo, en su época fue considerado como una producción significativa. De hecho, en un inicio, fue requerido para el papel de Moriarty se dice que “un gran actor británico”, y sólo después de que éste rechazase el papel fue ofrecido al director John Huston; por su parte, Roger Moore menciona en sus memorias que él invitó a Oliver Reed a encarnar a Moriarty, pero el intérprete de La maldición del hombre lobo (The Curse of the Werewolf, 1960), de Terence Fisher, declinó el ofrecimiento, declarando que prefería comedia a hacer villanos. No sabemos si Reed era el misterioso “gran actor británico”, o hubo alguien más para ese rol. Por otro lado, la película tuvo el honor de ser nominada al premio Edgar Allan Poe en la categoría de mejor telefilm o mini-serie -la premiada fue la mini-serie Helter Skelter (Helter Skelter, 1976), de Tom Gries, sobre el suceso del clan de Charles Manson-.

El guión corresponde a Alvin Sapinsley (1921-2002), activo escritor televisivo de muy variados registros, si bien en su amplia carrera se percibe una predilección por la intriga policial. En 1956 precisamente había sido premiado, ahí sí, con el premio Edgar Allan Poe por su guión del episodio “A Taste of Honey” para la serie The Elgin Hour (1954-1955). Amén de ello, escribió para series tan populares como Los intocables (The Untouchables; 1959-1963), Los detectives (The Detectives Starring Robert Taylor; 1959-1962), Ironside (Ironside; 1967-1975), Kojak (Kojak; 1973-1978) o Hawai 5-0 (Hawaii Five-O; 1968-1980). En el campo del telefilm fue escasamente activo, y en su haber sólo tiene, poco antes del presente, La luna del lobo (Moon of the Wolf, 1972), interesante trama licantrópica dirigida por Daniel Petrie, y después escribiría el thriller Roger & Harry: The Mitera Target (1977), de Jack Starrett, y las tres últimas aportaciones de su carrera, una adaptación de The Scarlet Letter (1979), en formato de mini-serie, dirigida por Rick Hauser, y los telefilmes Once Upon a Family (1980), de Richard Michaels, y Desperate Voyage (1980), de Michael O’Herlihy.

newyork2

Como director contamos con el curioso Boris Sagal (1917-1981), que alternó cine y televisión, y quien puede ser considerado un realizador televisivo superior a la media, o un cineasta de romos modales televisivos. En cine ofreció productos de escaso empaque, siendo los más conocidos el film bélico Mosquito Squadron [tv/dvd: Escuadrón mosquito, 1969] y, sobre todo, El último hombre… vivo (The Omega Man, 1971), floja pero recordada adaptación de la novela Soy leyenda de Richard Matheson protagonizada por Charlton Heston. En televisión fue un activo y sólido profesional en infinidad de series regulares, así como telefilmes y mini-series; en esta última parcela tiene títulos tan reconocidos como Hombre rico, hombre pobre (Rich Man, Rich Poor, 1976), Traficantes de dinero (Arthur Hailey’s the Moneychangers, 1976), Ike (Ike, 1979) o Masada (Masada, 1981). Falleció en un accidente de helicóptero mientras rodaba la curiosa intriga de política ficción La Tercera guerra mundial (World War III, 1982), también en formato de mini-serie, y fue reemplazado por David Greene.

newyork3

Y es que Sherlock Holmes en Nueva York (Sherlock Holmes in New York), telefilm dirigido en 1976, cuenta como protagonista con el actor británico Roger Moore, quien con anterioridad dio vida a héroes literarios como Ivanhoe, el Santo o James Bond (esta película está rodada entre dos entregas de la saga del agente 007), pero parece notoriamente inadecuado para dar vida al genio de Baker Street, esto es, un hombre huraño, inteligente y reflexivo. Como doctor Watson tenemos, curiosamente, a Patrick McNee, quien volvería a ser el atento galeno en las dos mini-series Sherlock Holmes y la prima donna (Sherlock Holmes and the Leading Lady, 1991), de Peter Sasdy, e Incidente en las cataratas Victoria (Incident at Victoria Falls, 1992), de Bill Corcoran, con Christopher Lee como Holmes, y después encarnaría a Sherlock en los telefilmes The Hound of London (1993), de Peter Reynolds-Long (con John Scott-Paget como Watson) y Sherlock Holmes: The Case of the Temporal Nexus (1996), de David L. Stanton, del cual apenas se tienen datos, y puede que ni llegara a rodarse. McNee, al menos, me parece mucho más adecuado para el cometido, así como la misteriosa Charlotte Rampling como Irene Adler, e incluso el mordaz director y actor John Huston con Moriarty.

newyork4

Tal como sucede en muchos de estos pastiches, la trama es bastante elemental y se halla exenta de las brillantes deducciones sherlockianas. De hecho, aquí Holmes se muestra de una notoria torpeza, tardando en reaccionar en determinadas ocasiones y siendo superado de forma constante por Moriarty (si bien éste también dará muestras de cierta ineptitud, regresando a su guarida ya conocida por la policía). Al principio del film el detective irrumpe en el cubil del criminal, y tras una larga charla… dará media vuelta y se irá tranquilamente, dejando libre al delincuente, y permitiendo que este prosiga con sus planes, entre los cuales se encuentra hacerle frente en otra ocasión. La trama, pues, es básica, como decíamos, si bien depara cierto entretenimiento menor para el aficionado al genio del 221B.

newyork5

El guión ofrece algunas alusiones que serán detectadas por los holmesianos de pro, así, la alusión inicial al coronel Sebastian Moran, lugarteniente de Moriarty, descrito por Sherlock como “el segundo hombre más peligroso de Londres”, y villano en “La aventura de la casa vacía”; además, la institutriz que cuida al hijo de Irene Adler se llama fräulein Reichenbach, en alusión a las famosas cataratas suizas en “La aventura del problema final”. De igual modo, hay una alusión a un encuentro entre Irene Adler y Sherlock Holmes en Montenegro (en Cettigne, concretamente) en junio de 1891, cuando el detective asumía la identidad de Sigerson; ese lugar es citado, por cierto, como el lugar de nacimiento de otro gran detective, Nero Wolfe, que muchos han querido ver como hijo secreto de Adler y Holmes, empezando por John D. Clarke, que en 1956 estableció esa teoría en un ejemplar del Baker Street Journal, y después incorporado por William S. Baring-Gould en su famosa “biografía” sobre Sherlock Holmes. Irene, en el telefilm, mencionará que las aficiones del niño son “la música y descubrir cosas”.

newyork6

Respecto a la figura de Sherlock Holmes, no cabe sino referir que la interpretación de Roger Moore es notablemente inadecuada; ni física ni emocionalmente refleja las condiciones necesarias para reflejar la idiosincrasia del genio de Baker Street. Sin embargo, Patrick Macnee se muestra extraordinario como el doctor Watson, otorgando el matiz preciso para el personaje, con su cabezonería, réplicas mordaces y valentía en ristre. Es curioso cómo el guión aporta matices que encajan muy bien con este personaje, mientras que este Holmes no es sino una pálida imitación, de modales equivocados, de la creación de Arthur Conan Doyle. Añadamos, para terminar, que el niño que encarna a Scott Adler es interpretado por Geoffrey Moore, hijo de Roger Moore.

Carlos Díaz Maroto

26
abr
11

El soplo de Dios

En septiembre de 2011 tendremos una nueva entrega de la celebrada colección The Further Adventures of Sherlock Holmes, esta vez con el libro The Breath of God, de Guy Adams, que supone una novedad y no una reedición. Publicado por Titan Books, con una extensión de 224 páginas, la descripción que se ofrece en el Amazon de Inglaterra no es precisamente reveladora: El siglo XIX está a punto de acabar. En su lugar vendrá el XX, un siglo de cambios, un siglo de ciencia, un siglo que verá cómo las supersticiones son dadas de lado. Sin embargo, en la delegación estadounidense es algo más explícito:

Cuando varias altas personalidades comienzan a actuar de forma extraña, Holmes precede a una investigación en la que se le unen el famoso cazador de fantasmas Thomas Carnacki y el célebre ocultista Aleister Crowley. Mientras Londres se llena de zombis sin mente, poseídos por los espíritus del aire, Holmes debe descender a los subsuelos de la ciudad a través de la nueva red de metro para combatir el origen de todo.

Guy Adams trabajó como actor durante doce años, antes de abandonarlo y dedicarse totalmente a la escritura. Ha co-escrito The Case Notes of Sherlock Holmes, así como diversos episodios de la serie Life on Mars. Su obra más reciente es la novela de terror The World House, que tendrá una secuela para este mismo año.

25
abr
11

The Devil’s Foot

Título alternativo: The Adventures of Sherlock Holmes #2: The Devil’s Foot.

Dirección: Maurice Elvey.

Productor: Eille Norwood para Stoll Picture Productions.

Guión: William J. Elliott, según el relato de Arthur Conan Doyle “The Adventure of the Devil’s Foot”.

Fotografía: Germain Burger.

Intérpretes: Eille Norwood (Sherlock Holmes), Hubert Willis (Dr. John Watson), Harvey Braban (Mortimer Tregennis), Hugh Buckler (Dr. Sterndale).

Nacionalidad y año: Reino Unido 1921.

Duración y datos técnicos: 23 min. B/N 1.33:1.

Sherlock Holmes se halla de vacaciones cuando se topa con tres cadáveres en una casa, sin signos de violencia, y sentados tranquilamente ante la mesa. Pronto, otro crimen sucederá a este…

devil1

Eille Norwood (1861-1948), nacido como Anthony Edward Brett, fue un actor británico de inicios del cine mudo. Su nombre artístico, parece ser, lo tomó de una amiga, Eileen, y de la ciudad de Norwood. Debutó en 1911 con el film de aventuras Princess Clementina, basado en una novela de A. E. W. Mason (autor de Las cuatro plumas), y trabajó en pocas películas más hasta que en 1921 es requerido para protagonizar The Hound of the Baskervilles, adaptación por parte de Maurice Elvey de la célebre novela de Sir Arthur Conan Doyle, tras un par de adaptaciones previas del director y el actor de otros clásicos literarios, obra de Rafael Sabatini y Ethel M. Dell. Aquí, Norwood encarnaría a Sherlock Holmes, acompañado de Hubert Willis como el doctor Watson. El éxito fue notorio, y si bien ese mismo año participó en un par de películas más, ello le conduciría a interpretar una serie de cortometrajes adaptando una gran cantidad de relatos que Doyle escribiera sobre el célebre detective, hasta un total de cuarenta y ocho, sumados a la citada versión de El perro de Baskerville, al lado de Willis como el fiel doctor, salvo las últimas, en las cuales fue reemplazado por Arthur Cullin. La última aportación al ciclo fue His Last Bow (1923), y ese fue su último saludo al cine, pues abandonó el medio.

devil2

Estrenada en abril de 1921, The Devil’s Foot se exhibe como la segunda entrega de la serie The Adventures of Sherlock Holmes, considerándose la primera el citado largometraje. Es, por supuesto, una adaptación del cuento “La aventura del pie del diablo”, publicado en el volumen His Last Bow. Sherlock Holmes y Watson se hallan de vacaciones cuando se topan con tres cadáveres en una casa, sin signos de violencia, y sentados tranquilamente ante la mesa. Las víctimas son dos hombres y una mujer, hermanos, y tienen otro que vive aparte, con el vicario, desde que años atrás discutieron por unas tierras, aunque “ya está olvidado”, y a veces se reúnen para jugar a las cartas, como de hecho aconteció la noche pasada. Holmes sospecha de él, pues después de despedirse de sus hermanos, las huellas indican que regresó, pero a la mañana siguiente también él aparece asesinado en las mismas circunstancias, recostado en la cama.

devil3

Por supuesto, al ser un film mudo y de escaso metraje, la trama ha de simplificarse de manera notoria. En todo caso, sorprenden las maneras de planificar de Maurice Elvey, en una película de 1921, cuando su estilo parece más propio de cinco años antes. La historia es bastante elemental, y choca la ingenuidad de Sherlock Holmes de probar los efectos del veneno tóxico probándolo sobre él y Watson: la habitación se llena de gases perniciosos y a duras penas logran salir de la habitación. La forma tan aparatosa de hacer efecto el veneno contrasta con los modos pacíficos de las muertes, en las cuales las víctimas parecen no haber percibido la ostentosa humareda.

devil4

La película, por tanto, es una curiosidad histórica, un elemento de coleccionismo para los aficionados al detective de Baker Street, pero desde la perspectiva cinematográfica es un producto pobre en todos los sentidos con escaso relieve. Norwood crea una composición de Sherlock Holmes muy en la línea a lo que hoy conocemos, si bien ya tenía sesenta años cuando encarnó al investigador, lo cual se percibe incluso en las estropeadas copias que hoy perviven del filme, si bien el propio Arthur Conan Doyle alabó la interpretación de Norwood, comentado: “Su maravillosa encarnación de Holmes me ha asombrado”.

Carlos Díaz Maroto

20
abr
11

Basil, el ratón superdetective

Título original: The Great Mouse Detective

Dirección: Ron Clements, Burny Mattinson, David Michener, John Musker.

Productor: Burny Mattinson para Walt Disney Feature Animation, Silver Screen Partners II, Walt Disney Pictures.

Guión: Peter Young, Vance Gerry, Steve Hulett, Ron Clements, John Musker, Bruce Morris, Matthew O’Callaghan, Burny Mattinson, David Michener, Melvin Shaw, según la serie de libros “Basil of Baker Street” de Eve Titus y Paul Galdone.

Música: Henry Mancini.

Intérpretes: Vincent Price (voz del profesor Ratigan), Barrie Ingham (voz de Basil de Baker Street / Bartholomew), Val Bettin (voz de Dr. David Q. Dawson / guardia Thug), Susanne Pollatschek (voz de Olivia Flaversham), Candy Candido (voz de Fidget), Diana Chesney (voz de Mrs. Judson), Eve Brenner (voz de la Reina Ratón), Alan Young (voz de Hiram Flaversham), Laurie Main (voz del Dr. Watson), Shani Wallis (voz de Lady Mouse), Basil Rathbone (voz de Sherlock Holmes), Ellen Fitzhugh, Walker Edmiston, Wayne Allwine, Tony Anselmo, Melissa Manchester, Frank Welker…

Nacionalidad y año: Estados Unidos 1986.

Duración y datos técnicos: 75 min. color 1.75:1.

basilposter1

El padre de Olivia, un juguetero, es secuestrado por Fidget, acólito del siniestro profesor Ratigan. El doctor Dawson se topa con la niña cuando ella va en busca del prestigioso detective Basil de Baker Street, con el fin de que éste localice a su padre. Así, los tres se embarcarán en una peligrosa aventura.

foto1

Basada en una serie de novelas escritas por Eve Titus y Paul Galdone (de las cuales la primera está publicada en España), Basil, el ratón superdetective (The Great Mouse Detective, 1986) fue la primera película de la productora del genio de Burbank estrenada bajo el sello Walt Disney Feature Animation, y la que siguió, dentro del campo de la animación, a Tarón y el caldero mágico (The Black Cauldron, 1985), de Ted Berman y Richard Rich, toda un joyita pero que se saldó con un gran fracaso económico. Aquélla había sido un intento de crear una cinta de animación más adulta, a partir de otra saga de novelas, las de Lloyd Alexander, ambientadas en un universo mágico. Aquí pues se partió de un punto más cercano al público infantil, las aventuras de un ratoncillo detective, Basil, que habita en un agujero del 221B de Baker Street, y que de compartir vivienda con Sherlock Holmes ha adquirido las dotes detectivescas de éste. La presente historia muestra el primer encuentro entre Basil y el doctor Dawson, suponiendo un émulo de las aventuras de Holmes que supondrá todo un gozo para los sherlockianos, pues el film se halla inundado de referencias. Así, a Basil y Dawson les acompaña el perro Toby, que procede de la novela El signo de los cuatro; allí, Holmes requería al animal para seguir un rastro, pero aquí ya comparte vivienda con el detective, y ayuda a Basil cuando éste requiere su ayuda. La máquina de fumar de La vida privada de Sherlock Holmes, de Billy Wilder, aparece aquí también. Además, cuando Basil se disfraza de marinero para buscar información en la taberna, el traje es una copia exacta del que lucía Basil Rathbone en Sherlock Holmes and the Secret Weapon [tv/vd/dvd: Sherlock Holmes y el arma secreta, 1943] para un fin idéntico. En todo caso, las frases que se oyen pronunciar a Sherlock Holmes (pronunciadas por Basil Rathbone, y tomadas de un serial radiofónico) pertenecen al relato “La liga de los pelirrojos”, lo cual situaría la acción en otoño de 1890; sin embargo, la película se inicia con un rótulo que indica 1897.  

foto2

Decía que el film se planteó para un público infantil, pero por suerte no es un producto destinado en exclusiva a ese sector de espectadores. El visionado no resulta para nada molesto para un adulto, y el que firma lo presenció con una constante sonrisa en el rostro. A ella se suma la estupenda labor del gran Vincent Price poniendo voz al malvado Ratigan (émulo evidente de Moriarty), una rata de alcantarilla acomplejada de su condición, que dirige a una banda de ratones, y que desea erigirse en sumo regidor de los roedores, para lo cual planea reemplazar a la Reina Ratón por un émulo robótico (delicioso aporte de ciencia ficción splaterpunk) y que ésta lo nombre consorte. Ratigan se ve acompañado de Fidget, un murciélago con un ala rota y pata de palo, clásico recurso Disney de personaje gracioso, que en esta ocasión es planteado de un modo excelente, sin resultar molesta su presencia, y adornándolo con perfiles siniestros que en momento alguno se pretenden suavizar. En este sentido, es sorprendente cómo, en un producto infantil, se deslizan elementos oscuros, con la muerte cruel de algún ratón que falla ante Ratigan, o escenas de connotaciones terroríficas. Y también es digno de resaltar el cargado erotismo del número musical “Look At Me” que se canta en la taberna.

foto3

La dirección se reparte entre cuatro realizadores, Ron Clements, Burny Mattinson, David Michener y John Musker, necesaria diversificación para finalizar un producto tan complejo en el tiempo requerido, que se reparten las escenas, convirtiéndolas en set pieces autónomas, que sin embargo luego quedan excelentemente hilvanadas en el montaje, otorgando unidad y ritmo al conjunto. Basil, el ratón superdetective es, pues, una deliciosa cinta infantil de animación que resulta igualmente grata para espectadores adultos, recomendable en especial a seguidores del genio de Baker Street que, además, deseen iniciar a sus hijos en las estupendas aventuras de Sherlock Holmes. No se arrepentirán.

Carlos Díaz Maroto

foto6

19
abr
11

Kim Newman y el profesor Moriarty

Kim Newman es un crítico de cine y también autor de ficción, conocido en España especialmente por su saga (aún incompleta en nuestro país) de Anno Dracula, que ofrece un mundo alternativo regido por vampiros, protagonizado por Drácula, y donde la literatura de la temática es revisada con no poco sarcasmo y mucho cariño y conocimiento de causa.

 

En septiembre de 2011 aparecerá publicado en Inglaterra por parte de Titan Books el libro titulado Professor Moriarty: The Hound of the D’Ubervilles, donde el autor reúne diversas historias protagonizadas por la archi-némesis de Sherlock Holmes en compañía del coronel Sebastian Moran. En concreto, lo que nos ofrece son todas las novelas cortas y relatos sobre los personajes aparecidos hasta ahora en países civilizados (España, por descontado, no cuenta entre ellos), amén de tres nuevas historias redactadas para la ocasión. En total son siete narraciones de diversa extensión escritas por el coronel Moran a modo de memorias, donde relata el primer encuentro que tuvo con Moriarty y lo que después aconteció. El estilo que Newman emplea para ello ha sido comparado con el de un mítico escritor, George MacDonald Fraser, el creador de Flashman.

18
abr
11

Las nuevas aventuras de Sherlock Holmes

Autor: V.V.A.A., editado por Martin Harry Greenberg y Carol-Lynn Rössel Waugh

Pie de imprenta: Madrid: Valdemar, 1992.

Colección: Los Archivos de Baker Street; nº 7.

Título y fecha de publicación original: The New Adventures of Sherlock Holmes (Carroll & Graf Publishers, 1987)

 

Para celebrar el centenario de la primera aparición impresa de Sherlock Holmes, en Estudio en escarlata (aparecido en el Beeton’s Christmas Annual), de 1887, se publicó esta selección de relatos, aprobados por Lady Jean Conan Doyle.

La antología se compone de dieciséis relatos diferentes, de una calidad bastante irregular. No es mala idea, como “libro-homenaje”, intentar hacer una compilación que aúne relatos del estilo de Doyle, versiones modernas o diferentes del personaje, breves estudios y parodias, aunque resulta un poco extraño saltar de un género a otro. De todos modos como homenaje está bastante bien, a pesar de sus saltos cualitativos.

La máquina infernal, de John Lutz, abre fuego (y nunca mejor dicho) con una bastante insulsa historia de asesinato que tiene como principal interés las pinceladas de cambio de época, como la reiterada aparición del carruaje sin caballos o el arma (entonces desconocida) sobre la que gira la narración (un fusil ametrallador), construyendo una imitación del canon (sin la magia que imprime Doyle) bastante olvidable.

El último brindis, de Stuart M. Kaminski, es de lo mejor del lote. Con una mascarada de inicio espectacular, invirtiendo todo lo que conocemos sobre Holmes, llega a hacer dudar al lector realmente sobre la identidad de ese detective que ha aparecido en Baker Street y que parece estar engañando a Watson… Después la historia gira en torno a un crimen más convencional, pero igual de atractivo, con un final excelente.

La habitación fantasma, de Gary Allan Ruse, presenta una historia casi de tintes sobrenaturales, bastante interesante, y aunque es un modelo de pastiche-imitación del estilo Doyle, logra resultar ser una lectura muy agradable sin caer en el aburrimiento, como suele ocurrirles a otros imitadores. Un poco cogido por los pelos su resolución final, aunque no empaña el resultado general del relato.

El regreso de la banda de lunares, de Edward D. Hoch, es una secuela del famoso relato canónico escrito por el prolífico escritor de novelas policíacas y de misterio Edward D. Hoch. La finca de Roylott vuelve a ser el epicentro de nuevas maquinaciones asesinas. Más de lo mismo, sin demasiadas pretensiones y con algún acierto original.

La aventura del incomparable Holmes, de John L. Breen. Desafortunado y pretencioso relato en el que la trama gira alrededor del cine, de reciente invención en el momento en que acontece la acción. John L. Breen nos presenta a un Holmes muy alejado del canon con momentos curiosos que no llegan a salvar la situación.

Sherlock Holmes y “la mujer”, de Michael Harrison. ¿Y si Irene Adler no fuera quien Watson dijo? ¿Y si nos lo contara el propio doctor? Un interesante relato-estudio que reinventa una narración canónica (“Escándalo en Bohemia”) de manera formidable.
Otro de los grandes aciertos de esta irregular compilación, y que resulta altamente recomendable. Michael Harrison es un reconocido holmesiano, autor del estudio In the Footsteps of Sherlock Holmes.

Las sombras en el prado, de Barry Jones, vuelve a hacer subir varios enteros la valoración general del libro. Un estupendo relato, también con un cierto tinte terrorífico, sobre un niño enfermo acosado por una visión espectral. Las descripciones del lugar donde sucede el caso, del severo clérigo, así como el elemento casi sobrenatural del relato y la buena factura del conjunto, al “estilo Doyle” convierten esta narración en otro acierto de la compilación.

La aventura del secuestro Gowanus, de Joyce Harrington, es una memez considerable. Una versión actualizada de Holmes y Watson, cambiando el sexo a uno de los personajes, en una historia moderna con secuestros, tiros y moteros. Bastante mal narrada, uno no termina de enterarse de qué está pasando en la historia, y las referencias a Holmes son como muy de pasada. Vamos, que realmente uno se pregunta por qué han terminado metiendo este relato en la antología. Joyce Harrington es guionista de cine, y con su marido escribió la adaptación de Soy leyenda de Richard Matheson protagonizada por Charlton Heston.

El doctor y la señora Watson en casa, de Loren D. Estleman, introduce la parodia en la selección con bastante acierto. Una especie de teatrillo que muestra en clave de comedia cómo era la vida del doctor Watson con su esposa. Muy divertido, plagado de referencias encajadas con bastante gracia.

 Sherlock Holmes y “Muffin”, de Dorothy B. Hugues, es una bienintencionada historia sobre una niña miembro de los Irregulares y su relación con Holmes en un caso. Éste en cuestión no es verdaderamente importante en la historia, sino la interacción entre personajes, y resulta bastante disfrutable, con un ligero toque un tanto triste y dickensiano.

 Los dos lacayos, de Michael Gilbert, narra, en modo de flashback, un caso que el doctor Watson tuvo que resolver en solitario debido a otras ocupaciones del Maestro. Buena idea meter un relato sobre el buen Doctor, que al fin y al cabo también él cumplía centenario. El caso se sigue con interés, aun siendo poco espectacular.

El curioso ordenador, de Peter Lovesey, es otra de las extravagancias incluidas en estas nuevas aventuras, que si bien logran darle un toque variopinto al libro, no termina de encajar demasiado bien con la idea de homenaje centenario. Ambientada en un futuro cercano, un ordenador pondrá en jaque a una red de criminales. Con poca relación con Holmes, y bastante tonto, la verdad.

La aventura del francotirador persistente, de Lillian B. de la Torre, plantea un caso bastante original y curioso, pero sin embargo el autor no consigue del todo que parezca “una historia de Holmes”. Muy “directa al grano”, con mucho diálogo y poca descripción, es una historia fiel en espíritu al canon, pero no en forma.

La casa que Jack construyó, de Edward Wellen, es otra historia centrada en la ciencia ficción, con una lucha “astral” entre Holmes y Moriarty debido a una máquina que permite introducirse en la mente de la gente, y con sorpresa –muy previsible- final. Resulta pretencioso y a ratos muy aburrido.

El caso del doctor, de archi-conocido Stephen King, de nuevo pone a Watson por delante de Holmes en un relato que, aunque ni recrea el universo ni logra introducir al lector en el Londres de Conan Doyle, es bastante aceptable por cómo plantea algunos asuntos. Uno de ellos, el más destacable, es el modo de ver el modo en que Holmes resuelve sus casos, casi como si fuera el poseedor de un “don” sobrenatural, aunque en esta ocasión sea Watson quien se adelante -King se cubre las espaldas haciendo que Holmes pille una alergia tremenda-. Por otro lado, los personajes parecen un tanto fríos, casi un poco antipáticos en esta historia, y no hablan como se espera de ellos -da incluso la sensación de que Holmes y Lestrade tengan telepatía, por cómo uno plantea una pregunta y el otro la responde tres páginas después-. Quizá lo más flojo me ha parecido el crimen a resolver en sí, otra habitación cerrada, con un deus ex machina excesivo y retomando un poco el famoso asesinato en el Orient Express. Es disfrutable, pero a su manera.

Epílogo: Moriarty y el mundo del hampa, de John “007” Gardner, es un –quizá demasiado breve- interesante estudio sobre el funcionamiento de los bajos fondos durante la época victoriana. Gardner ya había publicado en esta misma colección La venganza de Moriarty (que, aunque resulte extraño, es la secuela de The Return of Moriarty, que permanece inédito en nuestro país).

El complemento en este caso de la edición de Valdemar son dos de las divertidísimas parodias que le dedicó Enrique Jardiel Poncela, La momia analfabeta del Craig Museum y El anarquista incomprensible de Piccadilly Circus. Tronchantes ambas.

Javier J. Valencia y Daniel Morell Cortés (Barcelona. España)




Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 470 seguidores